me acercaré al altar
me presentaré delante de quien llena mi alma de una alegría
asisto a tu divino sacrificio
prepara mi corazón para los suaves efectos de tu gracia
fija mis sentidos
dirige mi espíritu
borra –con tu preciosa sangre– los pecados de que me veas culpable
los detesto por amor a ti
y te pido pararlos humildemente
haz que uniendo mis intenciones a las tuyas me consagre a tu gloria como
te sacrificas por mi amor
me acercaré al altar
me presentaré delante de quien llena mi alma de una alegría
sé mi Juez
y toma defensa contra los enemigos de mi alma
líbrame de lo injusto y falaz
¿Eres mi fortaleza?
¿Por qué parece que me has abandonado?
¿Por qué permites que pase mi vida en tristeza, perseguida por mis enemigos?
envíame luz que alumbre en medio de estas tinieblas
hazme ver la felicidad de nuestras promesas
serán mi guía y las que me llevarán e introducirán en el augusto tabernáculo
cantaré alabanzas con mi cítara
me acercaré al altar
me presentaré delante de quien llena mi alma de alegría
¿Por qué alma mía te entregas a la tristeza?
¿Por qué te agitas y te llenas de turbación?…
has de volver a cantar las misericordias que enjuagaron
lágrimas que corren por mejillas
me acercaré al altar
me presentaré delante de quien llena mi alma de alegría siempre nueva
quien hizo el Cielo y la Tierra
